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Archivos de la etiqueta: niños autores
Semana del libro. El proyecto de Odette.
Había una vez una princesa. Era la primogénita y tenía un proyecto justiciero. Consistía en acabar con las bacterias de los chirimoyos. Su idea era ponerles una mordaza y encerrarlas en una mina hasta que dijeran que no se pondrían más en los chirimoyos. El proyecto era opíparo y para llevar a cabo su idea, hizo una trampa retráctil en una imprenta que tenía conexión con una cueva.Cuando llegó la hora, Odette se puso un pantalón y se puso a realizar su plan. Le ayudó el dueño de la imprenta que tenía unas patillas parduzcas y muy grande. Ya se había jubilado. Al final...funcionó y con eso ganó miles de euros.
Marta Martínez 3ºB
Semana del libro. Viaje al centro de la tierra
Eran los años sesenta. Los habitantes del pasado buscaron un salvoconducto para llegar al núcleo de la tierra. Al caer la luna Andrea, una niña paticorta llamo por el fax a su padre para despedirse de él. Al día siguiente con un taladro gigantesco quitaron la morera que les estorbaba y con un tubo de aspirador sacaron del lago el agua y los nenúfares. El agujero que hicieron empezó a lucir y Andrea se cayó por él .Al intentar cogerla, el padre se dio un golpe en los dientes y se quedo mellado. Andrea llego al centro de la tierra. Todo estaba tan oscuro que se dio un golpe y se le cayó la muela. Cuando iba caminando vio un peral. Se comió una pera y otra y otra y otra...
Hasta que malgastó todas las peras. Andrea sintió su cuerpo muy vitaminado y pudo ,de nuevo, subir a la superficie. Los padres de Andrea se pusieron tan felices...
Alicia Serrano 3º B
Semana del libro. El súper puerro.
Había una vez un habitante del lugar que un día se le descoyuntó una pierna.Se tomó un trozo de puerro y se curó. Luego hubo un terremoto y echaron de ese mismo puerro al epicentro del terremoto y este paró. Una niña tenía maquillaje y no quería tenerlo más, se tomó puerro y se le quitó. También había un súper villano que volatizaba globos pero siempre le salía mal. Un día se comió un puerro y volatizó un montón de globos. Hubo un superhéroe que tenía un kimono y quería formar un planeta pero estaba malo, se sonó con un pañuelo y se tomó el puerro y se puso bueno. Después un hombre fue a un comercio a comprar un sujeta-libros blanco. No podía comprarlo porque no tenía dinero pero se comió un puerro y se convirtió en un célebre y se lo dieron gratis.
Lucas Aguayo 3ºB
Semana del libro. El peluche y la fiesta.
Había una vez un peluche que era muy impaciente con el mousse de chocolate. Un día de la semana fue a una boda donde se casaba un matrimonio, había que llevar antifaces brillantes. La novia le regaló al novio un cuadro de un paisaje cenagoso que no era operativo para nada.
Esperanza Alcalá 3ºB
Semana del libro. La operación voleibol.
Era navidad, estaba cayendo nieve. En la calle había un hombre enmascarado, con epidemia de piojos. La gente cuando lo veía por la ventana se asustaba mucho. Un día un niño lo vio y era tan feo que se asusto pero se le ocurrió una idea ¡había que vencerlo¡¡ Tramo un plan que se llamo operación voleibol. Al día siguiente lo hizo pero iba muy lento, miro con sus prismáticos y se le ocurrió otra idea como no vio al hombre enmascarado, fue a buscara a sus amigos. También cogió una pantalla extensible y una cámara para grabar y puso música y cuando apareció el hombre, el niño se quedó insólito. El niño le dijo hola y se hicieron amigos. Luego leyeron una enciclopedia.
José de la Rosa 3ºB
Semana del libro. La familia
En una casa de un pueblo, vivía una familia. En el pueblo siempre hacía tormenta. A la abuela casi le da un espasmo y era muy aburrida, le salió una verruga, no sabían si era de esperar o del espasmo.
El médico le dijo un comentario:
- Descansa, come fruta, no te levantes mucho y disfruta.
Sus niños montaban en mono ciclo en el patio. Un día un niño le dio unas tortas a sus niños y ellos se defendieron, los niños se hicieron multimillonarios. La niña se hizo médico y el niño marinero.
A la médico le dieron unas clases de kárate y al marinero un chaleco blindado. Los dos se pusieron muy contentos y vivieron felices.
Lucía Lopera 3ºA
Semana del libro. El arrepentimiento.
Había una vez un químico envidioso y caprichoso. Estaba enamorado de una comadre juvenil. Entonces el químico se enteró de que la comadre juvenil estaba enamorada de un Quechua con orejas. El químico se enfadó con el Quechua y discutieron y se pegaron. Los dos quedaron espantosos y la comadre se enfado con el Quechua y ya no le gustaba. El Quechua le pidió ayuda al químico, para hacerle un señuelo a la comadre como venganza. El Quechua escribió en una nota la letra del paleolítico, como si fuese un mapa del tesoro y lo escondió en el rompeolas la comadre cayó en el señuelo, se perdió y el químico y Quechua llamaron al municipal para que la buscaran. La encontraron después de un año y el químico y el Quechua al final se arrepintieron de lo que habían hecho.
Julieta Díaz 3ºA
Semana del libro. Manuel y su madrina.
Había una vez un niño muy caprichoso, llamado Manuel pero a él los niños de su clase no lo trataban muy bien, por eso se enfadaba así año tras año y día tras día. Cuando él estaba enfadado solo escribía en un papel la letra P. Su madre le apuntó al campamento de verano juvenil municipal, pero lo trataban igual de espantoso y es que Manuel era muy caprichoso quería ser siempre el primero en la fila. Cuando llegaba al rompeolas de la playa Manuel quería ser siempre el primero en saltar y si no se enfadaba con los demás. Si no quedaba él el primero se enfadaba.
Cuando acabó el campamento se lo contó a la comadre de su madre.
Dijo la madrina -Verás Manuel tu debes ir al "Volcán sin caprichos" ese volcán es muy especial- dijo ella.Fueron hacia allí y un Quechua les indicó.
Cuando llegaron, el volcán empezó a desprender una sustancia química que ayudaría a controlar sus caprichos.Cada vez que se encaprichaba se le movían las orejas y le crecía el pelo como a los hombres del paleolítico, eso le serviría de señuelo.
Eloisa Sanz 3ºB
Semana del libro. La vida de Manolo
Erase una vez un niño llamado Manolo que su madre se quedó viuda muy joven, por eso se tuvieron que mudar a casa de se abuela que vivía en un pueblo donde había muchos Monolitos. Su sueño era tocar la batería de mayor. Tenía una batería pero se le había perdido un palillo. Un día hubo un rayo pero por suerte el pararrayos lo paró. Manolo era un poco cagueta y por eso tiró un vaso de agua y mojó la partitura. A la mañana siguiente Manolo escuchó cantar a los pájaros por su ventana, se asomó por la ventana y vio una moneda de níquel y un cartel que anunciaba el teatro de un ventrílocuo después del teatro fueron a un bar , Manolito se pidió jamón con melón. Al volver a su coche alguien había saboteado la matrícula del coche , por suerte su madre la colocó.Después fue con su barco navegable azul al lago y al terminar secó su barco y se fue a su casa.
Víctor Sánchez Ruíz 3ºB
Semana del libro.La niña caprichosa
Erase una vez, una niña, que tenía mucho dinero.Esa niña era muy caprichosa y un día dijo a sus padres que quería ver a Don Quijote y Sancho Panza. Sus padres no podían traerlos pues no existían, solo en los libros. Al día siguiente llegó un señor extraño con tupé y aliento mentolado.La niña no lo vio solo los padres, y en seguida tuvieron una idea.
-Señor, le pagaremos mucho si se viste de Don Quijote y va con nuestra hija.
El señor asintió.
-Pero necesitas buscarte un compañero que se disfrace de Sancho Panza.
-Muy bien pero quiero 100 monedas de oro.
-Así será.
El señor de aliento mentolado, feliz de haber conseguido todo ese dinero fuera. Se buscará su compañero. Buscó y buscó y por fin encontró a un hombre dispuesto. Volvió a la casa donde le darían el dinero y ya disfrazados subieron al cuarto de la niña pero la niña no estaba, se había escapado.
Era invierno y la escarcha lo cubrió todo, no podía salir a buscarla.Los padres mandaron a algunas personas que tenían a su disposición en busca de la niña y la encontraron en la biblioteca intentando coger una enciclopedia de una estantería. Al lado de esa enciclopedia había un libro del yayo de don Quijote, aunque no parecía ser de mucho interés trataba de que navegaba un barco poco navegable, pero lo navegaba .
La niña ya no quería ver a Don Quijote. Quería irse de excursión
-Necesito un montón de cosas- dijo la niña-Botijo, linterna, saco de dormir...
Paula López 4ºB
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